
Dar vida es el mayor acto de amor que los padres podemos tener. Pensar en la llegada de un hijo, desde el mas mínimo detalle y hasta los pasos de su crecimiento, su salud, su bienestar y los profundos cambios que tendremos nos hace también enfrentar grandes desafíos.
La llegada de nuestros hijos nos dan felicidad pero también sacrificios y renuncias a lo que es inevitable dejar de lado. Es cierto, los cambios son muchos, pero a veces no tomamos dimensión de los mismos y llegamos a ser muy extremistas a la hora de implementarlos. Es ahí, en donde la lectura de este escrito te hará dar cuenta que podrás generarlos pero no necesariamente con tanto sacrificio como crees que tienen que ser.
El equilibrio justo, es lo que deberás de encontrar, para así no dejar de lado tus necesidades y mucho menos dejar de lado las necesidades de tus hijos.

1 – Nunca dejes de lado tus sueños
Tu antes de la llegada de los hijos tenias tus propias metas, tus propias necesidades. Ellos podrán modificar los tiempos pero nunca serán un obstáculo para que te realices en lo que realmente te haga feliz en lo que a tu persona se refiere.
Puede que al ser pequeños tus tiempos y horarios cambiados hagan creer que eso nunca mas podrás hacer, pero a medida que crecen iras generando tus propios espacios y en ellos sera el momento de reencausar esas necesidades. Estudiar, salir, leer o lo que te interese deberás de imponerte como meta en los espacios que dispongas. Si no completas tus sueños, podrás llegar a sentirte muy frustrada.
2 – Ellos crecerán y se irán
Seguramente este titulo te llevara a pensar el día en que te fuiste de la casa de tus padres, pues perfecto, esto mismo sera lo que te pasara a ti en un futuro. Ellos crecerán, querrán estudiar alguna carrera universitaria, conocerán el amor y por supuesto irán a vivir con su pareja. Así es la vida, así es el ciclo.
Por lo tanto tendrás que provocar tu misma el despegue, sera gradual y a medida que crezcan tendrás que ir ampliándolo. No llegues al momento en que ellos ya no están y tu no sabes que hacer de tu vida.
3 – Tus tiempos
Nunca pienses que ese minuto que te sobra solo se lo debes dedicar a ellos. Cambia radicalmente ese pensamiento y piensa por el contrario que ese minuto que te sobra es para ti. A pesar de la edad, ellos en algún momento se abren para darnos paso a nuestros tiempos los que deberás de aprovechar desde yendo a la manicura, a una buena sesión de masajes o dedicarte a leer ese libro que siempre quisiste leer. Nunca renuncies a tus tiempos aunque estos sean mínimos.
4 – El nido algún día se vacía
Este fenómeno bien estudiado por la psicología hace referencia al síndrome del nido vacío. Si bien todos sin excepción pasamos por el, depende de como hayamos llevado nuestra vida de padres para que sea mas profundo o menos. Como dijimos ellos algún día se irán, y solo de como hayas organizado tu vida al lado de ellos te harán de un sufrimiento intenso. Por eso tienes que hacer mientras crecen todo lo que mas puedas y te guste.
No dejes de lado esa salida con grandes amigas, tus idas a un buen trabajo y sobretodo lo social. Estas son los pilares que harán que ese momento sea lo menos perjudicial, sin caer en desorientaciones o sentirnos perdidos por no saber que hacer o como seguir.
5 – Son Independientes
Nuestros hijos no son una prolongación exacta de nuestras vidas. Ellos crecerán con base a lo que nosotros les enseñemos, pero tendrán sus propios gustos y deseos. Tomaran sus propias decisiones hasta descubrir el rumbo que quieran darle a sus vidas. Por lo tanto no eres dueño de sus vidas, por lo que nunca sacrifiques tu vida plenamente por ellos.
Si por alguna razón te encuentras solo, nunca renuncies a conocer otra persona y abrir en tu vida un nuevo camino. Tus hijos elegirán y tu debes hacer lo mismo. No sacrifiques todo por ellos.

Me encanta escribir sobre diferentes temas de cocina, moda, actualidad y relaciones.