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La historia viral de la mujer limpieza que es sorprendida con un hogar

¿Quién dice que ser buena persona no tiene tarde o temprano buenos frutos?. Cuantas veces en la vida diaria uno  conoce gente que sobresale, gente que por sus buenas acciones  merece una recompensa o un trato diferenciado. Hay gente que desde el anonimato y por su esencia se dedica a hacer el bien, a ayudar o simplemente a poner el hombro cuando otro lo necesita.

Entonces, esa gente ¿no es especial?. Seguramente si analizas tu vida laboral o estudiantil, encontraras a ese ser especial. Y es ahí donde nos detendremos, porque hemos encontrado una que por esas características recibió una recompensa especial, y muy justamente, porque lo necesitaba y sobre todo se lo merecía.

Nos trasladamos ahora a la Ciudad de New York, donde miles de inmigrantes han tratado de instalarse con la idea de estar mejor que en sus lugares de origen y hacen todo tipo de tareas para ganar esa plata que los haga vivir dignamente. Por eso hablaremos de Rosa y contaremos a continuación su historia.

 

Rosa, una vida de sacrificios pero con una enorme recompensa

Ya hace mas de 20 años que Rosa se fue a trabajar a la Ciudad de las luces para lograr posicionarse y ayudar a su familia. Fue así que consiguió hace este tiempo un trabajo que mantuvo y que consistía en la limpieza de un edificio de departamentos en el pleno corazón de la Ciudad.

Mucha gente en un edificio muy grande, pero que ella día a día logro posicionarse y entrar en el corazón de cada uno de ellos, siempre predispuesta, siempre de buen humor y sobretodo siempre dispuesta a dar una mano ante cualquier necesidad.

Pero la vida no es sencilla, y con la pandemia se puso peor, porque fue en esta etapa en la que tuvieron que despedirla. Por lo que Rosa quedo a la deriva, sin un dólar para pagar su alquiler y vivir, solo pudiendo trasladarse a la  casa de su hermana para tener un techo y compartir gastos hasta lograr otro empleo.

Esta situación no paso inadvertida para muchos miembros de la comunidad del edificio, los que decidieron devolverle un poco de todo lo que ella en tantos años les dio.

Fue así que la fueron a buscar y con la excusa que debía asistir para limpiar el pent-house del ultimo piso, la llevaron nuevamente a su anterior lugar de trabajo. Se cambio, se puso su ropa de fajina, y con los materiales listos de limpieza, partió rumbo al departamento, acompañada por un par de personas que la acompañaron.

Mientras subían en el ascensor, y Rosa iba concentrada por el trabajo a realizar, una de las personas que la acompañaban, compartía en un video una seguidilla de tarjetas en  las cuales se contaba la historia de lo que pasaba con Rosa y de la sorpresa que le esperaba.

MIRÁ EL MOMENTO EXACTO EN EL QUE RECIBE LA SORPRESA:

Llegaron al ultimo piso y Rosa entro quedando con la boca abierta al ver un departamento hermoso con cuatro dormitorios y dos baños, en excelente estado y decoración. Recorrió el departamento siempre con los productos de limpieza en mano y mas se asombro al entrar al balcón y ver lo grande y hermoso que era.

Fue en ese momento que tomo la palabra uno de los representantes del condominio y dijo:

«Mucha gente en esta comunidad es fan tuya, sos muy querida. Sabemos que fue un año muy duro para vos y tu familia y que pasaron muchas dificultades económicas. Dejaste marca en la gente de acá y es por eso que queremos devolverte algo: tenemos un contrato por dos años de alquiler, por lo que lo único que tenés que hacer es firmar y tomar las llaves»

Por supuesto que Rosa no hizo mas que romper en llanto y agradecer infinitamente esta actitud. Simplemente los vecinos quisieron minimamente retribuirla a esta gran mujer lo que por tantos años ella les entrego incondicionalmente y con el fin de que en estos dos años Rosa pueda arreglar su situación para acomodarse nuevamente en la vida.