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La historia de una madre joven que decidió alquilar su vientre para un hijo y el resultado fue distinto

Traer un pequeño bebé al mundo puede ser de las situaciones más fantásticas que puede ocurrirle a una persona a lo largo de su vida. Pero esta maravillosa hazaña no siempre se logra concretar de manera sencilla, natural o rápida.

Pero ninguna de estas cosas hacen imposible que algunas parejas puedan concebir de otras maneras a un pequeño bebé ya sea a través de la inseminación artificial o el alquiler de vientre. Y en el artículo de hoy te compartiremos una hermosa historia de amor que le permitió a una pareja traer vida.

La historia de Shaniece Sturdy

La protagonista de la historia tan conmovedora que hoy te compartimos se trata de Shaniece Sturdy, una joven muchacha de 24 años de edad oriunda de la ciudad de Carshalton en Sutton, al sur de Londres en Inglaterra.

Esta mujer tuvo la experiencia personal de poder dar a luz a sus 21 años a su propio hijo llamado Rylee y de disfrutar de los beneficios de ser mamá. Lo cual la hizo reflexionar al respecto y luego de ver un documental sintió la necesidad de solidarizarse con aquellas personas que no podían concebir hijos de manera natural. 

El cambio de vida para Shaniece

Tras haber sentido este gran pálpito luego de ser madre y de sentirse feliz por vivir esto, decidió contactarse con un centro de subrogación en el cual podía ofrecer su vientre para que otra pareja pueda albergar a su bebé allí. 

En este lugar la contactaron a Shaniece con una pareja oriunda de Los Ángeles: estos eran Joanna y Steve. Esta pareja estaba hace un gran tiempo buscando poder tener un hijo y se encontraba con complicaciones para lograrlo. Es por esto que la joven Shaniece apareció en sus vidas para ayudarlos a cumplir su gran sueño de traer un bebé al mundo.

Cumpliendo un sueño

La británica joven Shaniece aceptó con éxito el implante del embrión y comenzó a darle curso a su embarazo con los cuidados y atenciones necesarias para traer el pequeño niño o niña que tan feliz les haría a Steave y Joanna.

La pareja ya tenía una niña pero realmente anhelaban poder darle un hermano o una hermana para compartir sus juguetes, su niñez y poder llenarlos a ambos de amor. Así que el curso del embarazo de Shaniece era todo un gran momento para la familia. 

Una sorpresa en el embarazo

Shaniece empezó a notar que su panza de embarazada era algo grande para tener un solo bebé allí pues ella ya había pasado por su primer embarazo con su hijo Raylee y esto le parecía algo peculiar.

En uno de sus primeros estudios el embarazo se veía normal y saludable mientras que seguía aumentando considerablemente el tamaño de su barriga. Hasta que dicha situación tuvo una razón y en una de las ecografías se reveló que no solo había un latido de un bebé sino que había dos latidos de bebés: es decir, ¡esperaba gemelos!

Otra sorpresa más…

La barriga de la británica joven que esperaba a los gemelos de la pareja de Steave y Joanna, seguía aumentando su tamaño. Y tanto ella como los padres de los niños se sorprendieron al saber que en otra ecografía se escuchó un tercer latido.

Una sorpresa más para todos: el tercer latido implicaba un tercer bebé, por lo cual Shaniece esperaba trillizos y la familia de la pareja norteamericana se agrandaba cada vez más. Finalmente Shaniece da a luz en Haloween a dos hermosas niñas llamadas Daisy y Willow y a un niño ññamado Harrison.

Exitosa familia

Luego del parto y del tiempo requerido para compartir entre Shaniece y los tres bebés, finalmente los niños se fueron a casa con Joanna y Steave a conocer a su pequeña hermana. Gracias a Shaniece pudieron agrandar su familia y hacerla más dichosa.

En la actualidad la joven británica sigue teniendo vínculo con los padres y con los pequeños a los cuales llama todos los años por su cumple años y comparten un rato de charla con sus padres.