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Cómo reproducir romero con tan solo una ramita y un poco de agua

El romero es una grandísima planta aromática con delicioso sabor y aroma que se utiliza para muchas cosas como condimentar alimentos, para la preparación de comidas y de diversas infusiones.

Se trata de una planta nativa del mediterráneo que se la reconoce como arbusto y que también es muy utilizada como planta medicinal, para producir productos de higiene y de belleza. Es además una planta estéticamente muy bonita que puedes tener en tu casa y en el artículo de hoy te enseñaremos cómo reproducirla para colocarla en agua.

Reproducción del Romero

Para lograr hacer un esqueje de un romero tan solo necesitamos un romero ya adulto y la mejor época para hacerlo es en otoño o a fines del verano. Te contamos qué más necesitas y cómo lograrlo con éxito.

¿Qué necesito?

  • un frasco de vidrio
  • agua
  • romero adulto
  • tijera o cuchillo

Paso 1:

  • Debemos encontrar una rama del arbusto de romero con el tallo verde y cortarla en diagonal. La rama que cortemos mínimo debe poseer 15 cm de largo

Paso 2:

  • Luego debemos colocar la rama de romero que obtuvimos en un frasco de vidrio lleno de agua

Paso 3:

  • A la rama del romero debemos quitarle sus hojas y dejarla reposando en el frasco de vidrio con agua durante toda una noche

Paso 4:

  • El frasco de vidrio con la rama de romero debe encontrarse cerca de una ventana y si el agua se va acabando deberás ir llenándola

Paso 5:

  • Luego de una semana, la rama debería prosperar. Puede que no notes muchos cambios aún

Paso 6:

  • Y una vez que pasen 3 semanas comenzará a enraizar de a poco y tal vez empiece a brotar. Este proceso último puede demorarse un poco más

Paso 7:

  • Cuando las raíces adquieran aproximadamente 15 cm será un buen momento para trasplantar a una maceta en tierra y dejar que siga creciendo saludable

Paso 8:

  • Para colocarla en tierra deberás hacerle un agujero a la tierra y colocar allí las raíces. Si la tierra cubre alguna de sus hojas, retíraselas para que pueda crecer mejor

¿Cómo cuidar a mi romero?

El romero como hemos visto anteriormente es un arbusto de grandísimas propiedades tanto medicinales como alimenticias. Por esto mismo es que tan beneficioso tenerlo en nuestros hogares. Su cuidado es simple y podrás hacerlo genial siguiendo estos pasos:

Luz

La luz ideal para nuestro arbusto de romero es la luz directa siempre y cuando no sean demasiadas horas. Si bien el romero necesita de gran cantidad de luz, en verano hay que protegerlo un poco más ya que el sol si le da muchas horas seguidas puede quemar sus hojas. En estos casos puedes colocar una media sombra o ir cambiando de sitio el arbusto.

Riego

Respecto al riego, el romero no necesita gran cantidad de agua pues está acostumbrado a tener épocas de sequía y otras épocas de lluvia. Así que con ir regulando su humedad y los riegos para que no encharque nunca pero que no se agriete la tierra de la sequedad, estará perfectamente bien.

Temperatura

El romero requiere de una temperatura templada y cálida aunque tiene una buena tolerancia a temperaturas más frías y calurosas. Hay que cuidarlo de las temperaturas heladas tanto como a los cambios repentinos de temperatura. Pero es una planta resistente que podrás tener con facilidad.

Poda

La poda en el arbusto de romero es importante ya que suelen secarse sus hojas y flores -cuando las da- y es necesario para que tenga un crecimiento saludable que la podemos con frecuencia.

Sustrato

Este genial arbusto necesita que una vez al año -en primavera o en otoño- le coloquemos materia orgánica (ya sea humus de lombriz y otro tipo de fertilizante de origen orgánico también).

Espacio

Si tienes el romero en tierra pues no tendrás ningún problema pero si tienes el romero en una maceta, requerirá que el espacio que tenga por debajo tenga al menos 40 cm de profundidad ya que sus raíces suelen ser muy largas. Esto permitirá un crecimiento saludable y fuerte.

Cosecha

Para cosechar esta genial planta aromática deberás cortar pequeñas ramas. Puedes incluso utilizar las que están empezando a secarse o las más frescas. Puedes luego ponerlas a secar y utilizarlas como condimento seco o echarlas en una receta o en alguna mascarilla para el cabello o para el rostro.