
Seguro que alguna vez has pensado en una máquina del tiempo para regresarte al pasado y hacer las cosas diferente como las has hecho ¿no? Pues a más de uno le ha sucedido tener ganas de hacer esto o de pensar en qué se diría siendo hoy lo que es y habiendo vivido las experiencias que vivió.
Si bien aún no logramos volver hacia un tiempo pasado, sí podemos reflexionar al respecto de las cosas que nos diríamos de ser posible. Pues estas cosas tienen que ver con nuestras enseñanzas personales y podrán ayudar a muchos jóvenes a no cometer los mismos errores que uno o a tener un crecimiento más feliz y productivo.

1- Disfruta el presente
Esto es lo primero que me diría a mi yo del pasado. Disfruta el presente, disfruta cada instante, disfruta el aquí y el ahora porque esto es único y nadie podrá quitártelo nunca. Esta enseñanza la he aprendido con el tiempo pues cuando uno es joven proyecta, piensa en el mañana, en el futuro, en sus miedos, entre otras cosas.
Pero cuando creces, te das cuenta que lo único que importa es el tiempo que estás viviendo. Es la construcción de tu pasado que te alimenta para ser quien eres hoy para vivir el momento en el que estás. No sirve perder tiempo en preocupaciones y miedos futuros. Lo que importa es disfrutar de tu día a día y ser feliz.
2- Comparte con tus amigos
Los amigos son una pieza fundamental de la vida, son las personas que elegimos para tener a nuestro lado por siempre, son las personas a las que queremos acompañar en cada momento importante. Y si bien muchas veces estamos rodeados de amigos, nos olvidamos de compartir con ellos.
Comparte con tus amigos, es la segunda cosa que me diría a mi yo del pasado. Me diría que trate de compartir más tiempos, más momentos, que si tengo un rato vaya a visitar a mis amigos, que si voy a abrir una cervezza que llame a un amigo para compartirla con él, que si quiero dar un paseo le pregunte a mi amiga si quiere venir conmigo. Porque los amigos son la fuente del amor y la felicidad en la vida y siempre es hermoso estar junto a ellos cuando los tienes contigo.
3- Anímate a todo
Muchas veces tenemos miedos que nos limitan, nos preocupan, nos hacen precipitarnos sobre un futuro que aún no llegó, nos hacen dudar, nos hacen perdernos de oportunidades y de circunstancias maravillosas. Así que anímate a todo es la tercer cosa que me diría si pudiera.
Cuando uno es joven es valiente pero es temeroso, es novato en casi todo, es inexperto, es inocente, es miedoso pues no sabe con qué se encontrará pero lo que tampoco sabe es que tiene herramientas para sortear obstáculos, para resolver dificultades. Es por esto que me diría que me anime a probar nuevas cosas, a conocer nuevas personas, a visitar nuevos lugares y mucho más.
4- Valora lo que tienes
Esta es otra de las cosas que me diría a mi mismo de joven. Valora lo que tienes: es importante que tengas en cuenta la importancia de las cosas que tienes. Que valores que tienes a tu familia, a tus amigos, a tus compañeros, a tu pareja, tu trabajo, tus estudios y todo lo que tienes cerca.
Cuando uno es joven pasa de largo muchas cosas sin darse cuenta pero cuando eres más viejo y más sabio y empiezas a perder alguna de estas cosas o de a poco se empiezan a acabar es allí cuando las extrañas, cuando las valoras, cuando les das importancia. Así que ¡valora todo lo que tienes porque es muy preciado.!

Apasionada de la lectura.