
Los olores tienen la grandiosa y peculiar característica de poder llevarnos de viaje a un sitio específico, a una época particular, a un recuerdo lejano o cercano, a la asociación con alguna persona o con un hecho pasado. El sentido del olfato es realmente poderoso y puede generarnos muchos sentimientos.
Hoy hablaremos sobre el olor a suavizante de la ropa, ese olor que nos recuerda al hogar, que nos hacen sentir el calor y la armonía única de estar en casa. Pues a veces nuestra ropa luego de ser lavada no mantiene el olor a suavizante y es algo que quisiéramos conservar para sentirnos a gusto. En este artículo te contaremos trucos para que tu ropa conserve su rico olor a suavizante.

1- Limpiar en profundidad el lavarropas
La primera tarea que debemos realizar es sin duda una limpieza profunda de nuestro lavarropas pues allí pueden haber olores indeseados que pueden quitarle el buen aroma a nuestra ropa o que pueden hacer imposible el trabajo de nuestro jabón o detergente o del suavizante.
Una forma rápida y sencilla para limpiar tu lavarropas es con 1 taza de vinagre blanco. Deberás colocarla donde va el jabón o detergente y ponerla a funcionar en una función de lo más corta. Una vez que termine, puedes sacar el compartimiento del mismo y limpiarlo con esponja. Esto lo dejará como nuevo.
2- Colocar el suavizante adecuado
Cuando lavamos ropa colocamos detergente o jabón para la ropa y también suavizante pero no siempre colocamos el suavizante correcto. Hay que tener en cuenta 3 cosas: mirar la capacidad de nuestro lavarropas, las características del suavizante y la cantidad proporcionada que debemos colocar.
Además de colocar la cantidad correcta, debemos revisar bien qué tipo de suavizante queremos utilizar pues hay algunos que tienen más perfume mientras que otros tienen menos. Los perfumes de cítricos o de flores son los que más frescura y aroma dulce le aportarán y con los que te durará más el buen olor en tu ropa.

3- Lavar con frecuencia la ropa
El olor de la ropa también está relacionado con la frecuencia con que la lavamos pues con el tiempo y el uso va ensuciándose y generando un potencial desagradable olor. Por ello es conveniente que laves tu ropa con continuidad para mantenerla limpia y sin arruinar.
En el caso de la ropa interior es conveniente lavar la ropa luego de utilizarla, en el caso de remeras, blusas y buzos puedes limpiarlas luego de 1, 2 ó 3 usos. Y en el caso de los pantalones aún más tiempo. Todo dependerá de las condiciones climáticas a las cuales someterás tu ropa y del tipo de uso que le des a la misma.
4- Mezclar telas compatibles
Cuando queremos lavar ropa muchas veces necesitamos mezclar diferentes telas y texturas. Es posible que quieras lavar un calcetín de algodón y a la vez quieras lavar un sweater de lana, un trapo de piso y una frazada de plumas. En estos casos es conveniente hacer agrupaciones de telas y colores y hacer varios lavados.
Puedes reunir algunas prendas por colores y telas para evitar que una de ellas contamine con olor pregnante a otra que no sea de una tela con esa característica. Además así podrás evitar riesgos de que una tela arruine a otra ya sea por su aroma o por su color.

5- Agregar aceites esenciales
En el mercado existe una gran cantidad de aceites esenciales de diferentes olores como el de té, el de lavanda, el de menta, el de árbol, entre otros. Y todos ellos tienen peculiaridades en su olor y solo podrán mejorar tu ropa cada ves que la laves.
Los aceites deben colocarse en pequeña medida como de a 10 gotas aproximadamente y el mejor momento donde puedes hacerlo es en la última instancia del lavado, antes de comenzar el momento de enjuagar la ropa por última vez. Esto permitirá que conserves el olor a suavizante y que la ropa huela fresca y deliciosa.
6- Elegir el programa de lavado correcto
Los lavarropas tienen diferentes tipos de lavados para programar según el tipo de tela, textura, peso y el nivel de suciedad que tenga la ropa. Según todo esto podrás colocar un lavado más o menos largo con más o menos pasos por realizar.
Es importante que al dividir la ropa que lavarás en ese lavado puedas agrupar según estas características también para obtener un verdadero buen lavado. En el manual del lavarropas y en los íconos que aparece sobre él te orientará a que puedas elegir el programa de lavado adecuado para tu ropa.

7- Tender bien la ropa
La parte de tender la ropa parece la más sencilla y rápida de realizar pero la realidad es que si quieres que tu ropa recién lavada seque con el tiempo y la ventilación correcta, deberás seguir algunas pautas para que conserve su limpieza y aroma.
Es recomendable tener un sitio al aire libre o con contacto con el aire libre como una puerta o ventana para que entre aire y se seque correctamente. Además es ideal que la ropa mojada no se toque con otra para que ambas se sequen bien y no conserven humedad, lo cual podría darle mal olor.

Apasionada de la lectura.