
Cuando la maternidad llega a tu vida, llega para quedarse para siempre. Y esto no es tarea sencilla, ¡vaya novedad! Ser madre es de los desafíos más grandes que podemos tener en toda nuestra vida. Por eso es bastante común que cometamos algunos errores a la hora de criar a nuestros pequeños.
Si bien equivocarse es algo muy común y natural, en este artículo reunimos algunos de los errores más comunes que solemos cometer para que los reconozcamos y tratemos de evitarlos y de arreglarlos. ¿Cómo? ¡Ya verás!

1- Traspasarle nuestros miedos
Como todo ser humano, tenemos miedos. Miedos comunes, muchos, pocos, grandes o pequeños, pero miedos al fin. Es algo de lo más natural, es algo que es parte de nuestra vida y de nuestra lucha diaria. El problema aparece cuando alguno de nuestros miedos se los pasamos a nuestros hijos. ¿Por qué?
La respuesta es sencilla: porque ellos tendrán sus propios miedos y de nada les servirá compartir uno contigo, más bien todo lo contrario. Es mejor que tengan miedos diferentes para poder ayudarse mutuamente. Y por tu parte al comienzo serás la que lo acompañe y proteja, por lo cual es mejor que mantengas tus miedos alejados de él para poder brindarle seguridad y confort, que al comienzo de su vida lo necesita mucho.
2- No prestarles la atención que necesitan
Atención es de las cosas que más necesitan los niños pues son pequeños, indefensos, débiles, vulnerables y están en proceso constante de aprendizaje, de prueba y error. Por eso necesitan atención de nuestra parte y mucha.
Aunque a veces estemos cansadas de tanto trabajo, de tantos que haceres, de tantas actividades, es importante que le dediques tiempo a tu hijo, de que escuches sus necesidades, de que interpretes lo que te quiere decir y lo que siente.

3- Heredarles los malos hábitos
Los malos hábitos los tenemos todos, algunos un poco más y otros un poco menos pero es cierto que cada uno arrastra hábitos que no son nada productivos ni agradables. Y es fundamental no pasárselos a nuestros hijos.
¿Qué se puede hacer con todo esto? Pues mucho. Es importante que registres cuáles son estos hábitos pues cuando los reproduzcas estarás atenta y podrás prevenirte y corregirte de tal asunto para que tu hijo no copie ese comportamiento.
4- Resolverles todos sus problemas
Como madres siempre queremos ayudar a nuestros pequeños en todo, sobre todo cuando se trata de problemas o de conflictos que lo agobian, lo hacen sentir triste o impotente ante las situaciones que se enfrenta.
Pero este es un error muy común y también muy fácil de evitar. Es bueno hacerles saber que cuentan contigo pero no es saludable acudir a resolverle todo cuando tiene un problema pues si hacemos esto nunca aprenderán a resolverlo por sus propios medios y su vida será más compleja cuando crezca. Ayudarlo es dejarlo equivocarse y solucionar sus problemas solo, aunque acompañado.

5- Apurarlos cuando no te siguen el ritmo
Hoy en día son muchas las cosas que hacemos, estamos llenos de actividades, de trabajo, de responsabilidades, de obligaciones y de muchas otras cosas que ocupan nuestro tiempo constante e incesantemente.
Es por esto que solemos estar apurados y queremos que todo marche con rapidez, pero ¡alto ahí! Los niños no tienen la culpa de esta realidad y es por ello que es común que los apuremos y que tratemos de que hagan las cosas rápido como las queremos, pues debemos aprender a respetar que tienen otros tiempos y dejarlos tranquilos haciéndolo a si propio ritmo.
6- No pensar en sus propios deseos
Nos pasa a menudo que queremos lo mejor para nuestros hijos pues son lo más grandioso que tenemos y queremos cuidarlos pero a veces lo que es mejor para uno no es lo mejor para otro. Sobre todo cuando se trata de intereses y deseos.
Tenemos que aprender a escuchar los deseos de los pequeños y respetarlos, pues no siempre lo que nosotras consideramos mejor, más divertido, más saludable, más atractivo, será de la misma forma para ellos.

Apasionada de la lectura.