Saltar al contenido

4 síntomas que indican que al cactus le falta agua

Los cactus son una planta noble que le otorgan cierta belleza y buena energía a nuestro hogar. A quienes dicen que los cactus no necesitan mucho cuidado pero esto no es del todo cierto. Los cactus al igual que cualquier otra planta precisan de ciertas condiciones para crecer fuertes y sanos.

El comportamiento de los cactus suelen relacionarse con el de los humanos. Ya que cubren su cuerpo de espinas para protegerlo del peligro y cuando se encuentran a gusto brindan la más hermosa flor. Si el cactus se encuentra insatisfecho o con necesidad de que lo riegues te lo hará saber con las siguientes señales. 

1- La tierra se reseca

 

Cuando el suelo de nuestra planta se comienza a secar o se apelmaza, nuestro cactus nos está dando un indicador de que es hora de regarlo. La tierra agrietada es resultado de que nuestro pinchudo amigo se ha bebido toda el agua y tiene necesidad de consumir más. 

Lo ideal es que la tierra se mantenga humectada siempre. Esto colaborará en el crecimiento y salud de nuestro cactus. Lo veremos más alegre si recibe la cantidad de agua necesaria. Puedes colocar productos o nutrientes que ayudan a airear la tierra para que se mantenga humectada por más tiempo.

2- El cactus se pondrá amarillo

Al igual que el resto de las plantas el cactus cambia de color dependiendo de cuan hidratado y sano se encuentre. A través de estos cambios nos estarán compartiendo su estado anímico. Si el cactus está verde es porque se encuentra sano e hidratado.

En cambio cuando el cactus comienza a cambiar sus tonos verdosos por amarillos o marrones es porque se está secando. Si registras estos cambios de color no lo riegues en abundancia porque podría ahogarse. Comienza a regarlo periódicamente y es posible que recupere su color.

3- Su piel se arruga

Al igual que con los colores la textura de su piel también nos dirá que si no se encuentra bien. La piel del cactus debe ser lisa y gruesa pero esto cambia cuando se encuentra con falta de agua. Los cactus suelen soportar las sequías pero llegado un punto límite toman decisiones drásticas.

Si notas que la piel de tu cactus está arrugada esto se debe a que se está bebiendo su líquido de reserva. Este líquido se encuentra almacenado en el cuerpo carnoso del cactus y al beberlo comienzan a secarse. Esta será una de las últimas opciones que le quedan para sobrevivir. Si comienzas a regarlo con el tiempo volverá a su forma habitual.

4- Comenzará a reducir su tamaño

Hay diferentes tipos de cactus, algunos son más grandes otros un poco más pequeños y algunos diminutos pero no existe ningún cactus que puede encogerse una vez que ya haya crecido. Si notas que tu cactus comenzó a perder su tamaño se debe a la falta de agua.

La mejor opción para que el cactus recupere su forma es comenzar a regar con más frecuencia. Igualmente siempre debes tener cuidado de no encharcar la tierra porque esto puede provocar que se pudran las raíces y que se generen hongos. Los cuales pueden matar al cactus completamente.

Otros tips para mantener nuestro cactus en buen estado

  • Es necesario que sepamos regular su riego dependiendo de el entorno en el cual se encuentra. Hay que tener en cuenta el clima, el tipo de maceta y el espacio.
  • En invierno y con el cactus en el exterior debes disminuir el riego para evitar las heladas.
  • En invierno y en el interior riegalo de vez en cuando para evitar que se seque.
  • En primavera o verano se recomienda mantener una frecuencia de riego de diez a doce días.
  • Si está en maceta de barro puedes espaciar más el riego. Esto es tanto para interior como para exterior.
  • Para comprobar completamente la falta de agua puedes enterrar un palillo en la tierra. Si este sale algo húmedo no hace falta regarlo pero si sale seco es porque necesita agua.
  • Si notas que con el riego no está recuperando su forma es posible que debas hacer un trasplante con mucho cuidado a una nueva tierra.
  • Si notas que el cactus se puso amarillo solo en las zonas que toca la luz del sol es recomendable que lo traslades a un lugar con más sombra.