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4 beneficios de tener una planta de menta en casa

La menta es una planta aromática que hace sentir su presencia. Apenas entramos a un lugar en donde haya menta, podemos sentir su perfume fresco y picante. Podemos cortar las hojas y consumirlas frescas, pero también conservan su aroma cuando están secas.

Es una planta fácil de cuidar en el interior de nuestro hogar. Con sol y humedad es suficiente. Además es muy linda. Sus tallos son firmes y ramificados. Las hojas tienen un contorno dentado, son uniformes, y tienen un color verde intenso.

Pero no es sólo que quedan bien y perfuman el hogar. Ya sea si tenemos una maceta en la cocina o una planta en el jardín, sólo tenemos que arrancar unas hojas y aprovechar los beneficios de tener una planta de menta.

 

1- En la cocina

Podemos agregar un toque fresco a nuestras comidas si agregamos hojas y tallos de menta. Se pueden usar en salsas, carnes y tartas. Va muy bien con legumbres, como lentejas y porotos, sobre todo en sus versiones de ensaladas. 

Los postres también se benefician de unas hojas de menta. No sólo por el sabor sino también por el atractivo visual. Piensa en una copa de frutillas rojas o helado de crema blanco, con unas hojas verdes encima. 

También podemos usarla en las bebidas. La mezcla de menta y limón es un clásico de las tardes de calor.  

2- Ambiente

Si la tenemos en el exterior, nos ayudará a controlar de manera ecológica a las plagas. Podemos intercalarla entre las otras plantas en el jardín o el huerto. Si tenemos problemas con las hormigas, conviene ubicarla delante de las plantas para que funcione como barrera. Además, los cultivos estarán protegidos de ratas y hormigas sin necesidad de usar químicos.

Atrae a las abejas, por lo que el resto de nuestro jardín se beneficiará de los efectos de la polinización. 

3- Perfume

Tener en la casa o el jardín una planta de menta es garantía de que nuestro ambiente olerá muy bien. Asociamos su aroma con el verano, con la frescura, la limpieza y la libertad. A veces, si el perfume es más fuerte, puede resultar un poco picante, y si es más sutil, es dulce. Como vemos, su fragancia es compleja y enseguida nos llama la atención.

Si tenemos la suerte de que haya brisa o un viento suave, el aroma será más intenso. Y si lo queremos aún más, podemos frotar unas hojas entre nuestros dedos.

4- Es fácil de mantener

La menta es ideal para las personas que quieren una planta pero no quieren o no tienen tiempo de ocuparse de ella.

Crece a lo ancho, por lo que lo mejor es elegir desde el comienzo una maceta alargada y profunda desde el comienzo. Idealmente hay que ubicarla en un lugar con buena luz, pero es resistente a la media sombra. 

Necesita un riego diario, pero no hagas charcos en la tierra. La falta de agua puede afectar a sus hojas y, en consecuencia, a la calidad del perfume.

En la época de florecimiento tenemos que recortarla dejando que los tallos tengan un largo de alrededor de 5 centímetros por encima de la tierra. El objetivo es mantener controlado el crecimiento de la planta y que se ajuste a la maceta. La poda ayuda a la producción de nuevos brotes y el crecimiento espeso de las hojas.